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El Laberinto de Chartres


Al igual que el laberinto Trojaborg, el laberinto de Chartres es uno de los llamados unidireccionales. Lo que estos dos tipos de laberintos tienen un comun es que, cuando llegas al centro, has pasado por todos los pasillos. No hay ningún callejón sin salida; es como si el laberinto te dirigiera durante todo el camino hasta el centro y hacia fuera. Se sigue un único curso continuo y armonioso.

El laberinto de Chartres muestra un clásico diseño antiguo que tiene su origen en la Edad Media. En la ciudad de Chartres en Francia (al suroeste de París) todavía se puede ver el diseño como un mosaico en el suelo de la antigua catedral.

La Catedrale de Chartres en Francia
El laberinto de Chartres
Visto desde arriba

Catedrales Francesas
Existen otras catedrales francesas con presencia de laberintos en distintos contextos, aunque el laberinto del suelo de la catedral de Chartres es seguramente el más conocido y el más grande de los laberintos de iglesia que se conservan hoy en día.

La Catedral de San Quintín en Francia
La Catedral de Saint-Omer en Francia

El uso que se le dio al laberinto queda claro al comparar los relatos sobre las distintas catedrales francesas que tuvieron o conservan laberintos.

En estas catedrales, el obispo bailaba junto al decano y otros clérigos (según otras fuentes, iban liderando la procesión de penitentes) una especie de danza de Pascua como celebración de la victoria de la vida sobre la muerte. Al principio del baile, el canónigo más joven entregaba una pelota de gran tamaño al decano o al obispo. La pelota era tan grande que este no podía sujetarla con mano. A continuación se bailaba de forma ceremonial a través de los pasillos del laberinto seguiendo un ritmo ternario (Tripudium) mientras que el obispo lanzaba la pelota al aire, cada vez más alto. Un símbolo evidente del sol naciente, tan also en primavera. Los demás clérigos le seguían en fila cantando el viejo himno de Pascua ”Victimae Paschali Laudes” acompañados por el órgano.

Posteriormente se supo que los penitentes se arrastraban de rodillas por el laberinto rezando oraciones. Tal procesión penitente podía en ocasiones durar una hora entera.

Frescos Daneses
No solo en las catedrales francesas hay laberintos. En algunas de las iglesias danesas también hay o ha habido representaciones de laberintos en forma de frescos.

En cuatro iglesias rurales danesas se pueden ver hoy en día laberintos del tipo Trojaborg pintados en forma de frescos durante el siglo XV. En otras seis iglesias se constató la existencia de laberintos y se encarlaron de nuevo.

En la iglesia de Gevninge, en Roskilde, existen dos laberintos, de unos 50 cm de diámetro, pintados en el arco del presbiterio. Se ven por encima de las bóvedas que los cubren parcialmente.

En la bóveda del la iglesia de Hesselager en Fionia del Este existe un laberinto de unos 40 cm de diámetro.

En la pared oeste de la antigua iglesia de Skive, parcialmente escondido detrás del órgano, hay un laberinto pintado de unos 25 cm de diámetro.

El laberinto más hermoso es probablemente el de la iglesia de Roerslev, al este de Middelfart. El laberinto está situado sobre la bóveda y mide 125 x 110 cm. Lo que hace este laberinto especial es que es de dos colores.

De los siete laberintos sobre los que se volvió a encalar y que, por tanto, no son visibles, seis se encuentran en Jutlandia y uno en Fionia.

Los seis de Jutlandia se encuentran todos en Jutlandia Central y Jutlandia del Este, en las iglesias de Bryrup, Gylling, Nim, Skørring (2 ejemplares) y Taaning. El laberinto de Fionia pertenece a la iglesia de Vissenbjerg.

El que antiguos laberintos ”paganos” acabaran en las iglesias cristianas se debe a que, durante la Edad Media, se sustituyó a los personajes de los mitos griegos por la simbología cristiana. Así, el laberinto se convirtió en un símbolo del camino hacia Dios y Jesús sustituyó a Teseo como el héroe que encontró el camino. Tal vez los laberintos de los numerosos frescos nórdicos se refieran a las palabras de San Juan: ”Yo soy el camino, la verdad y la vida” (14:6).

Las fotografías de los laberintos de iglesia de Francia y Dinamarca son obra de Jeff Saward, Labyrinthoswww.labyrinthos.net.