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Laberintos Trojaborg


El laberinto Trojaborg es el tipo más antiguo que existe. Se conoce desde la Edad de bronce (es decir, desde hace 3.000-4.000 años). Los laberintos Trojaborg se construyen con cientos de piedras que se posan en diseños de 7 o de 11 aros.

Existen muchos ejemplos de estos laberintos de piedra en el Norte y, sobre todo, en Suecia, donde hay registrados más de 300 laberintos Trojaborg, tanto antiguos como de fecha reciente, y tanto completos como incompletos.

En Dinamarca hoy en día existen unas 20 copias modernas de laberintos de piedra Trojaborg, pero ninguno histórico. Tal vez se deba a que la tierra danesa es demasiado buena, de modo que se araron los campos donde las piedras se encontraban, se retiraron las piedras o simplemente han desaparecido por falta de cuidado.

Un laberinto Trojaborg es lo que se llama un laberinto unidireccional.

Hay 2 grupos característicos principales (según su diseño): Se trata del tipo Trojaborg y el tipo Chartres.

El trazado de muchos laberintos se basa en estos dos tipos.

Lo que estos dos tipos de laberintos tienen en común es que, cuando llegas al centro, has pasado por todos los pasillos. No hay ingún callejón sin salida. Es como si el laberinto te dirigiera durante todo el camino hasta el centro y hacia fuera. Se desprende cierta armonía de este sistema en el que se sigue un único curso continuo.

¿Por qué se llama Trojaborg?

El nombre “Trojaborg”tiene su origen hace 2.500 años.
Pero, ¿por qué hay tantos laberintos en el Norte llamados “Troja”?
¿De dónde proviene esa demominación?
Hay dos posibles respuestas y ninguna de ellas es segura.

La primera explicación podría ser que el hecho de que a los laberintos se les solía dar el nombre de ciudades que habían sido destruidas, como Jericó, Jerusalén, Babilonia, Lisboa y Troya. Todos estos lugares han sido asediados y conquistados o simplemente destruidos.

Eso es interesante de por sí, pero si nombramos la Troya de homero, también hay que recordar el mito de ”Helena de Troya”, a quien había que encontrar y llevar de vuelta al palacio de Troya. En los laberintos nórdicos llamados ”jungfru-danse” (“bailes de las vírgenes”), se aprecia un paralelismo con Troya. La leyenda de los laberintos nórdicos cuenta la historia de una joven a la que se dejó en el centro de un laberinto Trojaborg y a la que un joven debía encontrar y salvar.

La segunda (y probablemente algo mejor) explicación es que la palabra ”Troja” pudiera provenir en realidad de la antigua palabra nórdica que significaba ”dar vueltas/girar”; una referencia a los muchos giros y vueltas que presenta el diseño de los laberintos.

En Alemania, los laberintos se llaman Zauberkreis, Windelbahn y Wendeberg, entre otros nombres.
En Inglaterra: The City of Troy, Julian´s Bower, Troy Town.
En Gales: Caerdroia.
En Islandia: Völundarhus.
En Suecia se pueden llamar Trojaborg y “La pista de equitación de la reina Cristina (de Sucia). Tanto en Suecia como en Finlandia los llaman: Jungfrudans.

Los laberintos Trojaborg también se conocen como laberintos de Creta, porque se han encontrado ejemplos del diseño, entre otros lugares, en monedas de Creta de entre los siglos 500 y 100 a.C.

La única imagen de un laberinto fechable con seguridad se encontró en una tablilla de barro en el castillo de Pilos, en Grecia. Data aprox. del año 1.200 a.C. en la Edad del Bronce. Por la parte de detrás de la tablilla hay grabado un texto fechable.

El Trojaborg también era conocido en el sur de Europa, pero curiosamente no hay laberintos de piedra en los mundos griego, cretense o etrusco.

Así pues, solo existen laberintos Trojaborg de piedra en el norte de Europa, principalmente en Escandinavia, identificada como la zona clásica de laberintos Trojaborg. No obstante, los laberintos se conocían en la antigua Grecia en otras formas de representación como petroglifos (grabados en piedra) y menciones en los mitos y leyendas griegas.

El Laberinto Trojaborg Mágico
La mayoría de laberintos Trojaborg de los países nórdicos tienen menos de 900 años y, por tanto, fueron construidos después de la introducción del cristianismo. Sin embargo, las historias sobre su uso y su propósito están relacionadas con antiguas supersticiones paganas.

Fueron especialmente aquellos quienes estaban más expuestos a las fuerzas imprevisibles de la naturaleza los que continuaron practicando los antiguos rituales en los laberintos. En muchas zonas de Finlandia y Suecia, los laberintos los construyeron personas que creían que los pasillos serpenteantes y sinuosos podían ayudarles a superar dificultades varias. En muchos lugares, estos rituales paganos han sobrevivido hasta el mismo siglo que hoy vivimos.

Es probable que los pescadores usaran los laberintos como protección contra los peligros de la mar y posiblemente también para mejorar las oportunidades de pesca. Creían que “los malos espíritus” les traerían mala suerte y que usando laberintos podían asustarlos y protegerse de ellos. Los sami y los pastores han usado los laberintos como protección contra lobos y glotones. También parece ser que los laberintos se usaban como protección contra otras amenazas y como remedio para las enfermedades mentales. En cualquier caso, a los laberintos se les han dado muchos usos relacionados con la magia.

Según la tradición local de los habitantes del norte del archipiélago sueco, un laberinto de piedra concede alegría a todo el que consigue pasar por sus pasillos serpenteantes sin rozar las piedras y estropear el laberinto.

De ahí la importancia de seguir los pasillos hasta el centro del laberinto y después seguirlos de nuevo hasta salir. Conseguirlo te traerá suerte y éxito. Sin embargo, si haces trampa y saltas por encima de las piedras, la mala fortuna te seguirá.

Uso Moderno
Hoy en día se usan los laberintos Trojaborg para resolver prolemas: Llega lentamente hasta el centro y vuelve a salir. Por el camino encontrarás la solución a tu problema, ya se base esta en tus sentimientos o en tu intuición. Durante el camino de salida reflexionarás sobre la solución, no cambiarás de idea, y descubrirás cómo puedes poner en práctica la solución. ¡Al salir sabrás exactamente cómo solucionar el problema!

Uso Holístico
El laberinto clásico de 7 aros también se puede emplear para la solución holística de problemas. Los pasillos del laberinto se numeran (de fuera para adentro) del 1 al 7. Hay diversos sistemas que utilizan el número 7, p. ej. los 7 chakras. Un laberinto de 7 aros puede servir por ejemplo para encontrar la respuesta a una pregunta o para solucionar o procesar un problema concreto al que te tengas que enfrentar. Por cada aro que atraviesas, procesas la pregunta o el problema para, al salir, tenerlo claro.